Retraso Mental y Síndrome de Down

Las Nuevas Posibilidades Para Aprender A Leer De Los Niños Con Retraso Mental

A diferencia del niño disléxico, cuyos problemas de aprendizaje se centran en el área de lecto-escritura, existe otro grupo de niños que presentan un déficit global del desarrollo que afecta su rendimiento escolar en forma crónica. A estos niños les cuesta aprender no solamente las materias escolares, sino que además en algunos casos les resulta difícil desenvolverse correctamente en la vida diaria. Cuando el déficit intelectual es leve, el niño se comporta adecuadamente en su vida social, pudiendo pasar entonces desapercibido a los adultos, pero siempre tendrá problemas para resolver tareas que impliquen razonamiento abstracto.

La escuela de Vigotsky, psicólogo ruso, impone optimismo a este sombrío panorama. Le ha dado especial importancia a las actividades de estimulación temprana del lenguaje para propulsar al pensamiento, sobre el cual se sustenta. Pero ambos, lenguaje y pensamiento, manejan símbolos abstractos, que no todos los niños, aun los que poseen una inteligencia promedio, están en condiciones de comprender directamente, pues se hallan en la etapa del pensamiento concreto. Y siendo la lecto-escritura el más elevado sistema de signos abstractos a los cuales solo el hombre puede acceder, requiere su aprendizaje de una preparación intermedia, de un método que abra un puente entre el dibujo, familiar al infante, y la escritura abstracta. Debemos proporcionarle entonces, un sistema de códigos que facilite la lectura a través del pensamiento concreto del alumno. Vigotsky nos advierte que la secuencia de este aprendizaje tan arduo, es comenzar a ¨leer dibujos¨para luego poder ¨leer letras¨.

Aprender a leer es una necesidad imprescindible para que el niño pueda desarrollar una conducta ordinaria a lo largo de su vida. Quienes no pueden leer y escribir se encuentran limitados en todas sus actividades. Y es una realidad que cada uno de nosotros somos.... diferentes para aprender. Lo único que se necesitaba era un método de aprendizaje de la lectura adecuado, que al mismo tiempo tuviera en cuenta tanto las necesidades básicas psiconeurológicas de aprendizaje de todos los niños como también las del código de nuestra lengua, alfabética fonética, y que pudiera además adaptarse a las diferencias individuales, dando a todos la misma oportunidad de aprender a leer, sea cual fuere su potencial intelectual, y los modos diferentes de acercarse a la realidad y de comprender el mundo.

Pero vamos más allá aun proponiendo que el aprendizaje de la lectura debe hacerse tempranamente, sobre todo en niños con déficits intelectuales, para quienes la adquisición de la lectura se convierte en una necesidad imperiosa. Con un método adecuado se demuestra que aunque existan límites naturales, la conducta humana no es matemáticamente encasillada. Se ha comprobado que niños que inicialmente no eran ¨verbales¨, o con retrasos considerables, ha sido posible que puedan ser enseñados a leer y a comprender lo que están leyendo. Los mejores resultados se obtienen con aquellos niños que han participado de programas de estimulación temprana, como lo expresa la Lic. Analía Terni. Varios son los autores que consideran que para aprender a leer no se debe esperar una edad de seis años ni tampoco que sea un niño verbal. Cuanto antes se comience más beneficios se obtienen, ya que el lenguaje mejora notablemente la comprensión y la expresión, como también la percepción y la memoria visual.

La experiencia demuestra, por ejemplo, que esperar hasta los nueve o diez años de edad cronológica para que un niño con Síndrome de Down aprenda a leer, hace que se sienta mal y viva una diferencia que no debe existir. Esta es una de las principales fallas de las escuelas de integración. Para que la lectura sea fluída, se necesita de un procesamiento cerebral de extremada rapidez, que se realiza a diferentes niveles. El primer nivel y el más difícil de lograr es el procesamiento fonológico, que es el que logra con mayor rapidez el método fonográfico. En efecto, el elemento clave para la lectura es la asociación fonema grafema, que es extremadamente complicado. Según la UNESCO (l99l) , nueve millones de niños en América Latina, necesitan de casi dos años para realizar este logro. El método fonográfico abrevia notablemente esta adquisición básica, para poder acceder luego a los demás niveles de procesamiento del lenguaje, el morfológico, el motor y el cognitivo. Por ser audiovisual logra la asociación de diferentes áreas cerebrales en forma simultánea, pues al leer se activan no menos de diecisiete zonas.

La escuela tiene hoy el desafío de abreviar considerablemente el aprendizaje del código lector de nuestro idioma, para prevenir deficiencias intelectuales severas y para que todos tengan las mismas oportunidades, creando una nueva generación de aprendices intelectualmente superiores.

Lecturas recomendadas

Aprendizaje precoz de la lectura – Rachel Cohen – Ed. Kapelutz

Aprender a leer y escribir – Jeanne Bandet – Ed. Educación (Barcelona)

Aprendizaje y proceso de alfabetización – Allison Garton – Ed. Paidós