La enseñanza de la lectura en los niños con retraso mental
Diario Norte - 28 de febrero de 2003
Hemos iniciado el presente año ampliando el campo de los Problemas de Aprendizaje con temas de Educación Especial, referentes al retraso mental.

Los llamados problemas de aprendizaje se definen como un déficit en la
adquisición de determinadas habilidades neurocognitivas, debido a alteraciones
en el procesamiento central de la información que el paciente recibe.
Ellos son:
a) Trastornos del desarrollo de la lectura o díslexia: el niño
no puede leer a pesar de que muchas veces puede copiar o reconocer las letras,
siendo dificultosa la escritura al dictado.
b) Trastornos de la expresión escrita o disortografía: el niño
no puede lograr pleno dominio de su mano al escribir y la letra aparece ilegible
con relevantes faltas de ortografía que se vuelven crónicas.
e) Trastornos del cálculo o discalculia: el joven tiene problemas para
el logro del razonamiento matemático, aprender las tablas, realizar operaciones,
etcétera.
d) Trastornos diversos del lenguaje: que afectan: 1) la articulación
(tartamudez, díslalias con incorrecta emisión del sonido de las
Letras); 2) la expresión (el niño no puede codíficar, teniendo
pobre vocabulario, no pudiendo construir palabras o frases, con errores graves
de sintaxis, con orden inadecuado de palabras o no pudiendo recordar las palabras
apropiadas al texto) y 3) de la comprensión del niño que, al no
poder decodificar, tiene dificultad para comprender palabras y frases o para
recordar secuencias y sonidos de las letras.
e) Trastornos del desarrollo motor: estos niños no corren ágilmente,
se llevan las cosas por delante, se manifiestan con movimientos torpes, por
lo tanto se les caen las cosas de las manos.
Estos déficit no se deben a falta de inteligencia, ni a problemas neurológicos,
sensoriales o emocionales, sino a un funcionamiento atípico de ciertos
procesos cerebrales (memoria, atención, habilidad viso espacial, entre
otros) que se corrigen sobre la base de aprendizajes especializados y diferentes
a los que brinda el colegio. Estos "trastornos específicos",
se presentan en una o varias áreas del desarrollo del niño, permaneciendo
las demás normales.
Los niños que adolecen de retraso mental, muestran un déficit
parejo y global en todas las áreas de su desarrollo psicomotriz, permaneciendo
siempre atrás de sus compañeros de la misma edad. Su capacidad
cognitiva limitada en diferentes grados es motivo frecuente de fracaso escolar.
No obstante, desprendidos de todo prejuicio y asumiendo la postura de Vigotsky,
podemos al igual que él (y sin negar las limitaciones que la naturaleza
impone), descartar la explicación determinista de las funciones mentales
superiores. Fue psicólogo, maestro y antropólogo, y en sus investigaciones
demostró que los procesos mentales superiores no son universales ni estáticos
ni inmutables. Su estructura cambia según el modo de vida social y la
presencia o ausencia de herramientas para aprender, de las que, la lectura y
la escritura deben considerarse fundamentales para el desarrollo del pensamiento.
Por ello continuaremos hablando sobre la importancia de su enseñanza
en niños con retraso mental.