¿Por Que Los Niños y Jóvenes no Comprenden Los Textos?
Problemas De Aprendizaje y Educación Especial

Prof. María Cristina Retondaro
Diario Norte- Resistencia, 28 De Marzo De 2003

   Reza en el diario Clarín del día 9 de febrero el siguiente epígrafe: "La comprensión de textos, un enigma para muchos chicos". En el mismo sentido, en nuestra última entrega de este Semanario, se trató de reflexionar acerca de las causas últimas que impiden que nuestro sistema escolar sea cada vez más eficiente. Aun a los padres que no son versados en temas educativos, inquieta, como a cualquier persona que posee sentido común, el hecho de que sus hijos cada vez "saben menos" en vez de "saber más" y que además no se les brindan las herramientas para "saber mejor". Recibo incluso vía Internet, inquietudes de docentes que me hacen llegar sus opiniones acerca del tema "comprensión lectora" dado que se encuentran muchas veces desorientados ellos mismos, porque no saben como mejorar la calidad lectora de sus alumnos. Y realmente los felicito, porque significa que tienen espíritu de cambio y sobre todo poseen una sana autocrítica, que son las bases necesarias para superar cualquier crisis. Los argentinos, que hemos perdido en su gran mayoría el deseo de cambiar para mejor y de ser auto críticos para lograrlo, no debemos dejar que problemas de índole económico nos superen hasta el grado de perder la lucidez y la objetividad que nos impida evaluar la importancia de la educación de nuestros hijos.
    Hasta no hace mucho podíamos dejarles como herencia quizás determinados bienes materiales, pero en la actualidad la única forma de que ellos puedan ser ciudadanos dignos orgullosos de poder valerse a sí mismos en su futuro, es y será siempre la apropiación de una verdadera educación que les brinde las herramientas para utilizar su inteligencia, para comprender y vivenciar valores y aplicarlos a su vida en el logro de una profesión. Y no nos engañemos. Este arduo trayecto comienza desde el jardín de infantes, porque si bien la familia debe preparar el camino desde la cuna, la educación sistemática que se imparte en la escuela desde los primeros años, es y debe ser la que brinde en forma real y concreta a los jóvenes las herramientas para aprender. Y todo ello a través de la estimulación del lenguaje en todas sus formas, porque el pensamiento, que debe ser coherente y lo suficientemente estimulado para poder aprender aun los más elevados aspectos simbólicos del mensaje escrito, está sumergido en el lenguaje, que debe ser desarrollado en la escuela en forma integral, con estrategias semánticas, sintácticas, fonológicas, llevado a cabo con un programa integrado de desarrollo de las competencias linguísticas y comunicativas, que sólo en pocas ocasiones se cumple. Este plan no debe ser la excepción sino la regla. Muchos profesores me escriben diciendo que varios maestros no enseñan a leer porque "no tienen tiempo", dado que en los currículos escolares no existe la hora de lectura y comprensión de textos. Y esto es real y lamentable. El mencionado programa posee ocho componentes esenciales que el docente debe conocer para poder desterrar muchos prejuicios a la hora de enseñar a leer y para generar nuevas actitudes positivas que son vitales para motivar a los alumnos. Si se unen para planificar los tiempos que se avecinan conociendo las falencias y también proponiendo las soluciones que entre todos elaborarán con claro deseo de practicarlas, saliendo de la inercia de las teorías y priorizando la acción concreta, que es lo que realmente necesitamos, entonces los problemas de aprendizaje serán un recuerdo triste del pasado. El docente no debe tener que preguntarse ¿cómo lo hago? O ¿cuándo lo hago?, sin o simplemente debe tener la lucidez del saber hacer en cada caso concreto, porque él lo merece y porque es el verdadero artífice del cambio. Comentaremos en nuestro próximo semanario los ocho puntos del plan de acción para mejorar la calidad de comprensión lectora de nuestros jóvenes y podremos responder a la pregunta que aun no tenemos clara: ¿por qué leer y escribir en la escuela?