Como se manifiesta la dislexia en las etapas del aprendizaje escolar

Diario Norte 4 de octubre del 2002

La frecuencia de alumnos disléxicos ha sido estimada estadísticamente de diversas maneras ya que el cuadro es difícil de definir especialmente en los grados leves y por otra parte depende de la severidad con que se juzguen los retrasos del lenguaje. Algunos sistemas educativos, influidos por el constructivismo, tienden a confundir a un niño "disléxico" con un niño "silábico".

Pero la realidad concreta nos dice que no pueden existir niños silábicos más allá de los ocho años y si además este mismo niño aprende a leer con otro método diferente al que se aplica en la escuela, llámese fonético o audiovisual, entonces no debemos dudar que estamos ante la presencia de un niño disléxico. Pero más allá de las teorías, debemos atender al niño, que sufre esta dificultad, mirar al alumno que tenemos ante nosotros, con el que estamos comprometidos y al que no debemos hacerle perder tiempo. Porque no sufren de un déficit intelectual, sino de una debilidad de ciertas funciones neuropsíquicas que interferirán en otros aprendizajes. Por ello, ante la menor duda de que un alumno puede retrasarse en el aprendizaje de la lecto?escritura, debemos aplicar todos los métodos conocidos y flexibilizar la enseñanza del lenguaje escrito para comprobar si. realizan adelantos "de otra manera".
Recordemos que cada uno de nosotros somos un potencial diferente. Aprendemos de formas muy heterogéneas. Y además en un grupo de cuarenta alumnos pueden existir más de un diez por ciento de alumnos con diferentes grados de dislexia, desde las más leves hasta las más graves. Esta dificultad también se va manifestando a lo largo de las etapas del aprendizaje de la siguiente forma:

1) En los primeros grados les cuesta aprender las formas de las grafías. Confunden las unas con las otras bien por su forma, bien por su sonido similar o bien no tienen dificultad para reconocerlas pero sí en unirlas para formar palabras. Persisten anormalmente en el deletreo.
2) En los grados intermedios, la lectura progresa muy lentamente, manteniéndose en lectura deletreada, silábica, subvocálica, etcétera. Las palabras ya familiares para los otros niños les hacen siempre la impresión de ser nuevas y tienen que descifrarlas pues aun no las captan a primera vista. Aparecen errores llamativos en la escritura que en años anteriores fueron inadvertidos o disculpados por distintas razones.
3) En los años finales de la enseñanza primaria el atraso persiste, no pueden aumentar la velocidad de la lectura. Si son presionados en cuanto a la velocidad, inventan palabras. Las palabras largas representan un verdadero desafío y las faltas de ortografía ya se han hecho muy llamativas.
4) En la enseñanza secundaria y superior no saben utilizar la lectura en forma fluida para estudiar. No tiene ritmo y es lenta. Las faltas de ortografía son alarmantes y luego de una infructuosa lucha por su corrección a través de los años, es muy posible que sean ya incorregibles.
Se ha discutido si la dislexia tiene o no relación con el idioma materno, que es el usual del sujeto. En general se sostiene que cuanto más lejano está el aprendizaje de la lectoescritura del código de su idioma materno, es posible que se penetren más casos de dislexia. Recordemos que el código del idioma castellano es fonético silábico. Debemos trabajar intensamente desde un primer momento los valores fonéticos de las letras.