La lentitud para leer de nuestros niños y jóvenes

Diario Norte - 27 de septiembre de 2002

Julio Bernaldo de Quirós fue director del Centro Médico de Investigaciones Foniátricas y Audiológicas. En 1971 dirigió el Cuerpo Interamericano organizado por el Instituto del Niño (OEA) y la UNICEF Su producción científica está editada en ciento dieciocho trabajos y quince libros publicados en varios idiomas. Fue fundador de la Facultad de Fonoaudiología del Museo Social de Buenos Aires, organizó la cátedra de esta especialidad en la Universidad del Litoral y en la Facultad de Medicina de la Universidad del Salvador.

En su libro "El lenguaje lectoescrito y sus problemas", nos alerta del colonialismo cultural que nos invade. No significa sostener una actitud de rechazo a todo lo que viene de afuera " pero si propone adoptar una posición de sana réplica. " En lectoescritura ? expresa? tenemos la tendencia de pensar que todas las lenguas se aprenden de la misma manera. Los métodos globales son propios de las lenguas anglosajonas, que tienen un código de lectura más complicado que el nuestro, en virtud de que la pronunciación de sus letras vocales varia constantemente. El castellano, en cambio, es predominantemente alfabéti- co fonético, son pocas las excepciones en que varían los sonidos de una letra, por lo tanto no debemos retardar la asociación de las letras con sus sonidos, porque de esta forma el niño estará en condiciones de leer cualquier palabra. Este aprendizaje debe comenzar desde el primer día, como lo hacen los métodos analíticos. El método global llega tardíamente a esta equivalencia, por lo que no se adecua a nuestro idioma de codificación simple, Estamos retrasando injustificadamente a nuestros lectores de la adquisición del mecanismo básico para aprender a leer, que es la asociación de los sonidos con su letra. Esta necesidad se evidencia en la inquietud de los niños de primer año cuando preguntan ¿ qué letra es esa?. Nos están diciendo que han descubierto el verdadero método por el cual se debe aprender a leer en español".
Como resultado de los métodos de lectura inadecuados, observamos en la actualidad numerosos niños y jóvenes malos lectores. Es cierto que muchos son disléxicos, fonológicos o visuales, pero muchos también arrastran defectos en razón de que han tenido que aprender a visualizar la palabra entera y por lo tanto no decodifican correctamente, no saben asignar un sonido a una letra o grupo de letras. Leen entonces muy lentamente, tratando de descifrar, cuando luego de varios años deberían leer de corrido".
Debemos saber que la lectura excesivamente lenta afecta la comprensión lectora en forma crónica y muchos jóvenes no pueden ni siquiera acceder a las universidades, arrastrando el mismo problema durante toda la escolaridad.
El último folleto del Programa Nacional de Actualización Pediatría en su módulo N' 4, la doctora Ana María Soprano, médica neuropsicóloga del Hospital Garraham dice: "Los problemas de lectura están todavía lejos de ser resueltos. Se considera que entre un 10 y un 20% de los niños que terminan la escuela primaria, no saben leer
bien. Las causas hay que buscarlas principalmente en fallas de los sistemas educativos". "Además de las causas pedagógicas, existe entre un 3 y 7% de niños disléxicos, normales e inteligentes."
Los docentes no debemos ceñirnos a la aplicación de un solo método, sino aplicar en clase todas las estrategias posibles para que todos los niños tengan la misma posibilidad de aprender a leer en su idioma. Todos somos diferentes a la hora de aprender, no sólo en cuanto a capacidad intelectual, sino también por el distinto bagaje socio cultural con el que empezamos el primer año escolar. Mucho más los niños disléxicos, que presentan dificultades que deben ser contempladas dentro del aula común, pues no cuentan con su lugar dentro del sistema escolar.